Decía
el cardenal Richelieu que “tan cierto es
que los españoles aspiran al dominio mundial, como que solo su escaso número se
lo impide”.
En la
primera mitad del siglo XIX Marbella, sus Altos Hornos, los primeros Altos
Hornos civiles de España, producía el 75 % del hierro colado del país. No
superarían la crisis industrial de finales de siglo y la industria siderúrgica
desapareció. Aprovechando el milagro económico de los años 60 y 70 del pasado
siglo, la ciudad se reinventa y junto con toda la Costa del Sol se convierte en
destino turístico de primer orden y hoy en día es referencia mundial del
turismo de lujo y tiene en Puerto Banús el cuarto puerto mundial por coste de
atraque.
En
1924 Torremolinos pasa a ser una pedanía de Málaga, desaparece la industria
molinera y hasta finales de la década de los 50 del pasado siglo se convierte
en un pueblo de pescadores. Es entonces cuando empieza a convertirse en uno de
los centros turísticos más importantes de la Costa del Sol y de España.
Desde
1700 hasta 1950 Benidorm era un pueblo de pescadores de almadraba con fama en
toda la costa mediterránea. Es en 1956 y 1986 cuando se crea y se revisa
respectivamente un plan urbanístico que prepara a la ciudad para el turismo.
Hoy es una de las primeras ciudades turísticas de toda la cuenca mediterránea,
la primera ciudad del mundo con más rascacielos por habitante y la segunda por
metro cuadrado.
Tres
claros ejemplos de sacar, crear, riqueza de donde no había nada.
Recuerdo
como si fuera ayer, y les aseguro que me pasa con mucha frecuencia, una comida,
y mejor sobremesa, con el General de Brigada Marín Bello Crespo, Jefe del
Estado Mayor de la Fuerza Terrestre por aquel entonces de 2007 - 2008, antes en
misiones internacionales de la OTAN y Naciones Unidas, y mis amigos Rafael
Alcaide y Modesto Cabezas, en la que me dijo “¿sabe usted qué es lo mejor que tiene España?”, después de un par de
segundos de silencio, posiblemente esperando mi respuesta, me dice “los españoles”. Acto seguido pasó a
explicar y reflexionar su respuesta, “mire
usted, no tenemos de nada y sin embargo ocupamos en el mundo una posición de
privilegio. Eso es debido solo y exclusivamente a los españoles”.
En
otra ocasión, en una reunión con directivos de la AAA, American Automobile
Association, una de esas reuniones en las que acabas hablando de todo, alguien
preguntó por los viajes de nuestros mayores. A nuestro curioso interlocutor le
expliqué que nuestro Gobierno subvencionaba dichos viajes con un doble
objetivo, mover la economía en épocas de baja actividad y mejorar la salud de
nuestros mayores. En época de muy baja actividad hostelera, donde hay sectores que están
cobrando el subsidio de desempleo y las empresas no generan riqueza, que un
grupo de gente viaje se transforma en creación de empleo y riqueza. Se
reactivan los transportes y todos los sectores que dependen de ello, se
reactiva la hostelería y se retira del paro a recepcionistas, camareras,
camareros, etc. Se reactiva la restauración y el ocio retirando del paro
igualmente a toda una serie de profesionales.
Es
decir, una serie de servicios sueltos se unen creando tales valores añadidos
que cambian coste por desempleo y subsidios, es decir gasto, por ingresos y
pago de impuestos, en definitiva, se crea riqueza. Todo acompañado de una
mejora de la salud y una bajada en gasto médico y en medicinas.
Quien
hacía la pregunta solo se limitó a decir ¡que
gente tan inteligente ¡
Si
miramos la definición de valor añadido, es la diferencia entre el valor de lo
producido y el valor de los factores de la producción, pero también es un
concepto subjetivo que ayuda al cliente a elegir un producto o servicio en
lugar de otro.
España
es el país turístico más competitivo del mundo, según el World Economic Forum,
en función de las políticas y factores que permiten el desarrollo sostenible de
los viajes y la contribución del turismo al desarrollo y la competitividad del
país. El turismo aporta el 15 % del PIB, por cada millón de euros de actividad
el turismo genera 19 puestos de trabajo, ocupa a unos tres millones de empleos
directos y casi dos millones indirectos, lo que le convierte en un sector muy
creador de empleo.
Pero
el Ministro de Comercio, Alberto Garzón, dice que el turismo tiene un bajo
valor añadido.
Como
le ha contestado el chef José Andrés, “sentémonos,
usted que es economista y ministro, y díganos como elevar el valor añadido de
nuestra industria”. Dudo mucho que tenga alguna idea. Esto último lo digo
yo.
Al Sr.
Garzón me gustaría preguntarle si sabe qué valores añadidos hacen que un
alojamiento, una noche de hotel, cueste 200 €, por ejemplo, y que la gente lo
pague. Un amigo mío me dijo una vez “¿200 € solo por dormir?”. Ni el Ministro
ni mi amigo indocumentado tienen la menor idea de lo que es valor, ni añadido,
ni esfuerzo, salvo el que se produce detrás de una pancarta que te hace llegar
a ser Ministro.
Mire
usted cualquier manual de producto de cualquier cadena hotelera importante y
llegará a entenderlo Sr. Garzón. Quizás le sorprenda que la llamada desde el
hotel el día antes de nuestra llegada para comprobar si necesitamos algo o si
queremos algo especial a la llegada, o la sonrisa del portero, o los buenos
días de la camarera de pisos dirigiéndose a nosotros por nuestro nombre, o la
llamada de la o el responsable de calidad para preguntarnos si todo es de
nuestro agrado al llegar a la habitación, que las sábanas y toallas sean y
estén perfectas, el olor y que todo lo que esperábamos haya sido superado con
creces, no ya por lo que aporta el establecimiento, si no por el interés, la
dedicación, preocupación y buen hacer de la parte más importante de la hostelería,
las personas que le dedican su vida, suman tantos valores que hacen subir y
bajar precios y que el mercado los pague.
Fijémonos
en las tres localidades que he puesto de ejemplo, cómo empezaron y lo que son
ahora, nadie negará lo que el turismo les ha aportado, año a año, esfuerzo a
esfuerzo, valor a valor, idea a idea, y lo que aportan a la riqueza de España.
¿Sr.
Garzón, el aeropuerto de Málaga es solo de Málaga o aporta servicio a toda una
zona del sur de Europa y por tanto riqueza a todo lo que geográficamente le
rodea?
“Nos hemos matado por el nombre de España
fuera. Nos sentimos, y hablo en nombre de muchos, infravalorados. Somos los que
vamos a contribuir a levantar este país, un país que es uno de los primeros del
mundo en cómo se come y también por nuestro nivel de restauración…. Nuestro
gremio lo componen cinco o seis millones de personas, y hay desde pescadores,
productores, empresas de logística y transporte, fábricas……Somos nosotros y
todos los que van con nosotros….. y es una absoluta torpeza que no nos den
nuestro sitio. Que los empresarios y los currantes vamos a levantar este país”.
Quien así habla es el chef Ángel León.
Sigan
ustedes, señores del gobierno, por este camino, hagan que desaparezcamos o solo
reduzcamos el tamaño de lo que somos y representamos, y ya verán lo importante
que somos.
Joaquín, me parece estupendo tu escrito. Está lleno de verdad. Este gobierno canalla, y en particular el ministro Garzón, no tiene ni idea.
ResponderEliminarUn abrazo
El Sr. Garzón se coronó con este comentario. Tu escrito es totalmente cierto y hablas desde el mas profundo conocimiento sobre el tems
ResponderEliminarEl Sr. Garzón está plenamente coronado siempre Laura.
EliminarGracias por leer.
Ya está colgado mi último artículo titulado "2ª CARTA A AMLO. NO DIVIDA A LOS MEXICANOS, HÁGA QUE SE SIENTAN ORGULLOSOS".
EliminarEspero lo leas, te guste y lo divulgues.
Gracias.
Muy buen artículo. Nos salvaremos nosotros, cómo siempre, no nuestros mandatarios
ResponderEliminarDavid muchas gracias por leerlo. Después de tres meses, ni esto ni ellos han cambiado, sigue plenamente actual.
EliminarYa está colgado mi último artículo titulado "2ª CARTA A AMLO. NO DIVIDA A LOS MEXICANOS, HÁGA QUE SE SIENTAN ORGULLOSOS".
EliminarEspero lo leas, te guste y lo divulgues.
Gracias.