Olvidémonos de Pompeyo Trogo, acuérdense de aquello de “ los hispanos no conocen el descanso, siempre están guerreando. …..” y vayamos a una fecha más reciente, al 11 de febrero de 1873, cuando Amadeo I de Saboya, huido y refugiado en la embajada italiana, dirige una carta de renuncia a la corona en la que entre otras cosas decía “ España vive en constante lucha……….. Si fueran extranjeros los enemigos de su dicha, entonces, al frente de estos soldados, tan valientes como sufridos, sería el primero en combatirlos; pero todos los que, con la espada, con la pluma, con la palabra agravan y perpetúan los males de la Nación son españoles………….. es imposible atinar cuál es la verdadera, y más imposible todavía hallar el remedio para tamaños males”. Solo le faltó decir ¡qué pena de gente, están todos contra todos! ¡Menos mal que era el primer rey democrático! Solo 119 días más tarde, el 10 de junio de 1873, el primer presidente de la I República, Estanislao Figueras, huye en secreto a Fra...